Varsovia
Jueves, 9 jun 2005
Escúchame un segundo y te hablaré de algo que tal vez te suene o te dé qué pensar. Cerrando el Varsovia conocí...
Al fin comprendo lo que me dijo Elena...

"Un final. Tres letras y fundido en negro. Todo negro y ahora no quiero ir a esos bares a los que iba contigo ni pasar por donde tu solías pasar. "¿Por qué no cambiamos de bar, vaya a ser que aparezca por azar y se acerque tanto que me cueste respirar?".
"El amor visto desde el aire" era la radiografía de una relación desde el principio hasta su ruptura. "El adiós salvaje" es todo lo que vino después. y habla de fiestas, de películas que a ti no te gustaban, de noches de excesos, de Anne Sexton y Nick Drake. Y de la muerte, de la muerte de un amigo. Las diez canciones que, tras el inciso que fue "llueve revolución", sirven para seguir esta historia que solo al principio podía parecer feliz han recrudecido el sonido de Deneuve. El violín y las guitarras acústicas siguen siendo protagonistas y lo que emocionó de su primer álbum sigue apareciendo en éste, pero ahora, en "el adiós salvaje", "tal como sentíamos entonces" o "los crímenes de la calle gondomar" podrían llegar incluso a recordar a los Sonic Youth de "daydream nation" o a un Nacho Vegas enfurecido.
Y es que Deneuve para esta ocasión quería ensuciar su sonido y para ello nada mejor que recurrir a la producción de alguien como Paco Loco, que cuenta por aciertos todo lo que hace. Y así, sin perder ni un mínimo de personalidad, este disco se convierte en algo más que la continuación de su debut porque llega a donde antes no quisieron llegar. Demuestran que cuando se lo pretenden pueden ser crudos. Tan crudos como una ruptura, la ruptura que es este disco.
Sí podría ser que, quizás, el uso (y abuso) de referencias literarias, musicales y cinematográficas en todo el disco o el hecho de que en la carpeta interior no se incluyan las letras, sino textos complementarios a éstas pueda dar la impresión de que estamos ante una banda con unas excesivas pretensiones culturales, pudiendo llegar a generar un cierto rechazo. Pero en mi caso he preferido aceptar a Deneuve tal como son, jugar con sus reglas y meterme hasta el fondo en una historia que habla de bares en los que he estado, de compositores que he escuchado y escritores que debería leer. Y así todo encaja mucho mejor y la historia, este segundo cuento de relaciones personales, se disfruta como se podría disfrutar una película de Lars Von Triers. Con el corazón en modo defensa.
Además, en una primera edición limitada, se incluye un dvd con una película sobre la grabación del disco que empieza con una voz de una chica diciendo que "todo sería más fácil si la vida fuera una película de la nouvelle vague" y que ayuda un poco más a compreder qué es Deneuve. Y yo, de paso, ya tengo algo que ver esta noche en que no me apetece ver nada que no sea en blanco y negro."
(de Nadadora)
Eric