S´il vous plaît
Lunes, 30 may 2005
Después, con sus labios rozándome la oreja, me susurró que quizás podría regalarle una begonia.
-Aunque quizás, muchacho, una flor no resultaría suficiente- dijo separándose de mí, y luego permaneció un momento callada, con un cigarrillo apagado entre sus dedos, antes de añadir:
-Intenta, s´il vous plaît, que no me sienta como un Playmobil en las manos de un niño prodigio.
Y se quedó mirándome como si fuese lo último que iba a decir en su vida, dejando su mirada perdida en algún punto de mi camiseta, a la altura de mi pecho.
Eric
J.R.Navarro — 08-06-2005 12:58:16